Desde luego cada parto es una situación muy singular. Tanto la madre como los acompañantes y asistentes al parto lo vivirán de distintas formas.
Las embarazadas sin duda llevan la carga más completa de sensaciones, pero junto a ellas las matronas tienen una vena sensible que les hace ver que cada nacimiento es único y mágico. La carga de energia que puede haber en esa sala llena de tanta emoción a todos los acompañantes, que "es imposible no sorprenderse aunque asistas a muchos partos por su trabajo"-eso dicen las matronas.
